Como en Amsterdam no había sitio o era muy caro, decidimos ir a mirar un albergue en Harlem.
Esto estaba a unos cuantos kilómetros, pero el tren nos dejaba a unos 10 minutos del albergue...
...por cierto, en ese tren fue donde Fer, si si, Fer, pisó, si si, pisó el casete que había llenado hasta entonces
de música nuestro viaje, que por cierto tuvimos que pagar todos a Jose cuando llegamos a Valladolid, que fue el
que nos dejó el casete unos minutos antes de pirarnos de Interrail: Gracias a Jose por el casete.
Bueno, pues como decía, fuimos al albergue de Harlem y cuando llegamos nos dijo el jefe que estaba lleno, que
había dos equipos de fútbol. Dejamos las mochilas en las taquillas del albergue y nos fuimos a Amsterdam. Estuvimos
haciendo tiempo hasta las 4 de la mañana, que fuimos a la estación. Se me ocurrió la idea de pillar un
tren a otro sitio y volvernos otra vez, para hacer tiempo y dormir en el tren. Pues dicho y hecho, cogimos un
tren para Rotterdam, en una hora estábamos allí, nos despertó el revisor, bajamos y enfrente salía un tren para
Amsterdam, así que para allá que nos volvimos.
Al llegar a Amsterdam nos sentamos en los bancos de los andenes y todos se sobaron, todos menos yo, y gracias
a eso a Fer no le mangaron la cartera. Estaba el sólo tumbado en un banco, a unos 10 metros de nosotros. En esto
que se acerca un pobre y veo que le mete la mano en el bolso. Me levanté y le dije que que hacía. Se puso nervioso,
me dijo.... "any problem?" y se piró sin más. Bueno, yo había intentado despertar a todos antes de decirle nada,
pero al día siguiente nadie se acordaba de lo que había pasado menos yo.
A las 6 y pico nos metimos en el primer tren para Harlem. Fuimos a dormir unas horas a un parque muy tranquilo
y muy bien cuidado cerca del albergue. No nos molestó nadie y dormimos bastante bien, hasta las 12, que fuimos
al albergue a ver si había sitio.
El cherif del albergue nos ofreció sitio por 20 florines para dormir, con ducha y desayuno. Así que nos metió
a nosotros y a unos canarios (que también tienen una historia muy buena) en una sala de televisión o algo así,
con unos cuantos colchones a dormir en el suelo. La sorpresa fue que sólo podíamos ducharnos cuando no estaban
los equipos de fútbol, por que el pollo este nos daba las llaves de alguna habitación de ellos y nos duchábamos
en sus habitaciones.
La historia de los canarios es muy buena. Casi nada más empezar el viaje, el que llevaba todos los billetes (no se
por qué razón llevaba uno todos los billetes) los tiró a la basura sin darse cuenta. Decidieron seguir el viaje
sin billetes. Pues en Francia creo que fue, les pusieron una multa por viajar sin billete (creo que mil duros
cada uno) y volvieron a sacar el billete de Interrail. Unas pelillas... |